La Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica abrió un espacioĀ en el marco de la CĆ”tedra de Envejecimiento y SociedadĀ a una mesa redonda de un tema ciertamenteĀ urgente, ālas adicciones en el personal de salud hospitalarioā. En la actividad, se planteó que el problema no puede abordarse solo como una falta individual, sino como una enfermedad compleja atravesada por presión laboral, desgaste emocional, estigmaĀ yĀ vacĆos institucionales.Ā
Durante la apertura, el Dr. Fernando Morales MartĆnez destacó la trayectoria de la Facultad de Medicina, recordó la conmemoración de sus 65 aƱos y subrayó su aporte histórico al sistema de salud costarricense. Seguidamente, la mesa estuvoĀ integradaĀ por la Dra. GiselleĀ Amador MuƱoz, el Dr. AdriĆ”n Montealegre Castro, elĀ Dr.Ā KwokĀ Ho SĆ”nchezĀ SuenĀ y el Dr. CamiloĀ SingĀ Briz, quienes analizaron el tema desde la psiquiatrĆa, la salud ocupacional, la anestesiologĆa y la atención a mĆ©dicos con problemas de consumo. Desde el inicio de la mesa,Ā el Dr.Ā Montealegre delimitó el foco del debate en el uso de opioides dentro deĀ laĀ anestesia, al seƱalar que, aunque no es el escenario mĆ”s frecuente, sĆ es uno de los mĆ”s riesgosos yĀ plantea un trabajo en conjuntoĀ entreĀ laĀ UniversidadĀ de Costa Rica, Caja Costarricense de Seguro Social y Colegio de MĆ©dicos.Ā
La Dra. GiselleĀ Amador MuƱoz, quien indicó haber dirigido el Programa de Atención Integral al MĆ©dico (PAIME) del Colegio de MĆ©dicos, sostuvo que sĆ existen perfiles de riesgo detectables en residentes y otros profesionales deĀ laĀ salud.Ā Explicó queĀ las alertas suelen aparecer en ausencias reiteradas, incapacidades frecuentes, deterioro fĆsico o emocional y problemas psiquiĆ”tricos asociados. Su principal seƱalamiento fue que muchos casos no se atienden a tiempo porque compaƱeros y jefaturas prefieren encubrir al colega en lugar de acompaƱarlo hacia una atención temprana. TambiĆ©n defendió la confidencialidad comoĀ algo fundamentalĀ del tratamiento y advirtió que,Ā si esta se rompe, los mĆ©dicos dejan de buscar ayuda.Ā
El Dr. CamiloĀ SingĀ Briz, especialista en medicina del trabajo y jefe delĀ Ćrea deĀ Salud Laboral de la CCSS, amplió el anĆ”lisis hacia las condiciones del entorno. Afirmó que los factores de riesgo no se limitan a la sustancia en sĆ, sino que incluyen presión social, presión grupal, endeudamiento, exceso de trabajo y resistencia del propio personal mĆ©dico a buscar atención. SeƱaló ademĆ”s que existe un subregistro importante por el encubrimiento y la confidencialidad, y mencionó que en 2024 habĆa 13 casos registrados de adicción a opioides en mĆ©dicos, cifra que, a suĀ criterio, no refleja la magnitud real del problema.Ā El Dr.Ā SingĀ BrizĀ defendió el tamizaje preventivo y un abordaje transdisciplinario, y subrayó que las instituciones tienen la obligación no solo de ayudar al trabajador, sino tambiĆ©n de proteger a los pacientes cuando una persona se presenta a laborar bajo efectos de sustancias.Ā
Por su parte, elĀ Dr.Ā KwokĀ Ho SĆ”nchezĀ Suen,Ā anestesiólogo y docente,Ā enfatizó sobre la vulnerabilidad de esa especialidad. SegĆŗn expuso, aunqueĀ el Ć”rea deĀ anestesia representa cerca del 7% de la planilla en residencias mĆ©dicas, los residentes de esa Ć”rea ocupan aproximadamente el 75% de los cupos de rehabilitación por farmacodependencia a opioides. Para Ć©l, esa desproporción convierte a la residencia en anestesia en el principal factor de riesgo dentro del personal sanitario.Ā TambiĆ©n cuestionó la eficacia de algunas pruebas psicomĆ©tricas previas al ingreso y seƱaló limitaciones prĆ”cticas y legales para aplicarlas, asĆ como la posibilidad de manipulación en pruebas toxicológicas. En la discusión sobre reinserción laboral, relató casos graves de recaĆda y sostuvo que el retorno a quirófano despuĆ©s de una rehabilitación no puede tratarse con ingenuidad niĀ simplificaciones.Ā Ā
Aunque el Dr. AdriĆ”n Montealegre Castro participó principalmente como moderador, durante la actividad dejó claro que este problema no puede ser atendido por una sola institución ni desde un solo enfoque. MĆ”s bien, insistió en la necesidad de un trabajo conjuntoĀ entre las diferentes instituciones. Esa idea estuvo presente a lo largo de la mesa, sobre todo cuando se habló de la importancia de coordinar acciones entre tratamiento, formación mĆ©dica, regulación profesional y protección de los pacientes.Ā
Uno de los temas mĆ”s importantes fue la confidencialidad. Se dijo que es necesaria para que la persona pueda buscar ayuda con confianza. Sin embargo, tambiĆ©n se seƱaló que esa privacidad no puede poner en riesgo a los pacientes si un profesional estĆ” trabajando bajo los efectos de una sustancia.Ā AdemĆ”s, a lo largo de la mesa quedó planteada la necesidad de un seguimiento interinstitucional entre la Caja Costarricense de Seguro Social, la Universidad de Costa Rica y el Colegio de MĆ©dicos y Cirujanos de Costa Rica, con el fin de avanzar hacia un consenso que permita construir una reglamentación o legislación mĆ”s completa sobre esta temĆ”tica, con claridad y visión de futuro.Ā
Al cierre, el Dr. Fernando MoralesĀ MartĆnezĀ agradeció la participación del panel y del pĆŗblico, y seƱaló que la mesa permitió analizar de forma general una problemĆ”tica que todavĆa requiere mĆ”s atención y trabajo. La actividad dejó claro que sĆ existen mecanismos de tratamiento y recuperación, pero que estos requieren tiempo, seguimiento y una red institucional capaz de sostener tanto al profesional como la seguridad de los pacientes.Ā
Elaborados por: Nahomi Carrillo Lobo, Estudiante de Comunicación Colectiva

